La confesión innecesaria de la actriz, que dice que ella solo «dio la cara«, abre la opción de que la formación estuviera desde el principio detrás de la denuncia contra el exmilitante
La actriz Elisa Mouliaá escribió ayer una frase en redes sociales que abrió una auténtica caja de pandora. Ya se sabe que muchas veces hablar más de la cuenta, perjudica. Y Mouliaá es de esas, de las que siempre dicen una palabra de más y se acaban metiendo en líos por decir siempre lo que piensa. Y más cuando está metida en un proceso judicial contra un político, la discreción es fundamental. Pero ayer soltó una cierta bomba al asegurar que el partido Sumar está sufragando los costes del juicio en el que se le acusa al antiguo portavoz parlamentario del grupo, Iñigo Errejón, de agresión sexual. Posteriormente borró el tuit, como suele tener que hacer en muchas ocasiones.
Una información interesante pero que nadie le había pedido y que abre varios interrogantes. El primero de ellos es que la demandante está siendo sufragada con dinero público de un partido político, generándose un trato de favor respecto a otros casos. Aquí entra en juego la pregunta de por qué Sumar paga estos costes. Quizás porque al ser un caso tan mediático busca tomar partido claramente a favor de la denunciante, a pesar de que el político perteneciera justo a este partido de izquierdas. Pero claro, también cae en la contradicción de que, precisamente, uno de los suyos, un abanderado de la defensa de las mujeres y de no respetar la presunción de inocencia en favor de la palabra de la mujer en cuestión, con el famoso ‘yo sí te creo’, acaba sentado en el banquillo por agresión sexual, tirando por tierra el manido discurso feminista de muchos izquierdistas que resultó ser ser un puñado de falsedades.

Pero claro, podría abrise una tercera posibilidad, un tanto descabellada pero posible en el enfangado terreno político y que habría que tener en cuenta. Quizás Sumar, sabedor de que Errejón iba a acabar siendo una lacra para el partido por estas actuaciones que ahora dirimirá la justicia, maniobró por la espalda para quitarlo de en medio conjuntamente con la actriz. Y se comprometieron a pagarle todas las costas del juicio en caso de que prosperase la denuncia. Mouliaá posteó un mensaje que da que pensar. «Es un gesto que les honra. Es responsabilidad institucional. Yo solamente di la cara y no tengo por qué pagar nada«.
Más allá de que no se trata de una responsabilidad institucional pagar los gastos del juicio a una ciudadana, cuando dice «yo solamente di la cara», da a entender de que ella solo fue el último eslabón, una punta del iceberg de una posible operación subterránea contra el niño bonito de Más Madrid y posteriormente de Sumar, el nieto adoptivo de Manuela Carmena, el abusador de mujeres, según su antigua formación, que se ha posicionado claramente en contra del que un día fue el representante nacional de la formación.


