Ayer se activó la alerta roja tras el temor a una nueva Dana, los cultivos e instalaciones han quedado afectados pero no hay que lamentar daños personales
La ciudad de Valencia registró ayer fuertes lluvias, que dejaron en algún punto más de 250 litros por metro cuadrado. La agencia española de metereología, Aemet, llegó a activar la alerta roja en el litoral sur de la provincia y Protección Civil envió un mensaje de precaución a toda la población para tomar las medidas oportunas. De nuevo, la tensión se apoderó de la ciudad del Turia tras los malos acontecimientos vividos no hace tanto por el mismo motivo. Afortunadamente, la cosa no pasó a mayores y solo hay que lamentar daños materiales.
El famoso barranco del Poyo suponía uno de los puntos fatídicos, sobre todo a la noche, por lo que muchos vecinos permanecieron despiertos por el temor a una crecida masiva del río. El miedo a nueva tragedia sigue en el ambiente, aunque más vale prevenir que lamentar. Las lluvias, en algunos casos, acompañada de pedriscos, han causado estragos, incluso en pabellones, colegios y centros deportivos, por lo que en los próximos días comenzarán los servicios de limpieza. En el campo, las pérdidas totales se estiman en 3 millones de euros, con 23.000 hectáreas de cultivo afectadas.

Hoy, varios políticos se han acercado a las diferentes zonas afectadas. El alcalde de Guanassur, Vicent Estruch, ha querido dar su punto de vista, asegurando que es necesario mejorar el sistema de alcantarillado, incapaz de absorber una lluvia intensa. «El polígono industrial de Guadassuar necesita desaguar de una forma más fácil, también el pabellón y la zona alta del pueblo. Técnicamente, se puede ampliar algún colector o mejorar la capacidad de desagüe a las acequias, son los técnicos los que tienen que determinar cómo se concreta«, se mojó.


