La baliza del demonio, en entredicho hasta por la Guardia Civil

La baliza V-16 supondrá una obligatoriedad en los coches en 2016, mientras el coordinador de tráfico de la Guardia Civil recomienda llevar los triángulos de toda la vida

Imposiciones absurdas, típico de países bananeros con tintes comunistas. En 2016 la baliza V16 será obligatoria en los más de 34 millones de vehículos matriculados en el país. Como negocio, es brillante. Más de mil cuatrocientos millones de euros de recaudación así lo avalan. Pero apelando al sentido común, cada vez más denostado, se trataría de un insensatez propia de un país donde con tal de recaudar, vale todo. Y es que, por su fuera poco, los usuarios que la han probado la critican sin miramientos, puesto que ilumina menos incluso que las luces intermitentes. Un dispositivo que nadie comprende ni necesita, más allá del afán recaudatorio.

Y, por si fuera poco, el coordinador de la Guardia Civil de Tráfico, Diego Madrazo, ha asegurado que quizás no sea suficiente en nuestro país dada la “orografía sinuosa«.  Se refiere a carreteras montañosas, bosques, incluso zonas sin iluminación, cambios de rasantes. Debe ser España el único país con carreteras secundarias. Una excusa, a todas luces. Madrazo reconoce que en muchas ocasiones, no podemos confiar en la baliza. «No podemos fiar nuestra seguridad en una señal que solo vamos a ver cuando estemos encima del vehículo«, aseguró, por lo que recomienda llevas los triángulos de toda la vida.

Además, el coordinador del cuerpo de policía recuerda el funcionamiento. «Esto se conecta con la plataforma de la DGT 3.0, pero no manda aviso a los servicios de emergencias ni por el hecho de ponerla se va a desplazar una patrulla de la Guardia Civil que somos, al fin y al cabo, los que podemos hacer una señalización previa, cortar un carril o la calzada si llegase a ser necesario». El desastre está servido. La baliza no mejora la seguridad vial. Se pudo apreciar también en las imágenes que compartió un usuario que grabó desde su ventana el accidente de dos coches. El que tenía la baliza era claramente al que menos se le veía, en favor del conductor que simplemente encendió las luces de emergencia.

Los primeros incidentes demuestran que la baliza ilumina muy poco