El acceso a la vivienda continúa deteriorándose en España y los últimos datos evidencian el cambio profundo en el modelo residencial del país. Según las cifras publicadas por Eurostat, España se ha convertido en uno de los cinco grandes economías de la Unión Europea donde más ha descendido el porcentaje de hogares que viven en una vivienda en propiedad durante las últimas dos décadas. La evolución sitúa al país entre los siete peor parados de toda la UE en este indicador.
En 2007, el 80,6% de los hogares españoles residía en una vivienda en propiedad. Sin embargo, en 2025 la cifra se redujo hasta el 73,6%, lo que supone una caída de siete puntos porcentuales. El retroceso coincide con años marcados por graves problemas en el sector, como el encarecimiento del mercado inmobiliario, el aumento de los alquileres y las dificultades de acceso a la compra, especialmente entre jóvenes y clases medias.
La situación española contrasta con la evolución de buena parte de Europa. Mientras varios países han logrado mantener o incluso aumentar el peso de la vivienda en propiedad, España continúa perdiendo propietarios a un ritmo superior al de la mayoría de socios comunitarios. El fenómeno resulta especialmente significativo al compararlo con otras grandes economías europeas, mientras te hablaran de los beneficios del ‘coliving’, ‘cohousing’ y de todo lo que sea perder capacidad adquisitiva.
Entre las cinco principales economías de la Unión Europea, España es la que registra uno de los peores comportamientos. Francia, Italia y Países Bajos han incrementado el porcentaje de vivienda en propiedad durante este periodo, mientras Alemania ha experimentado una caída menor que la española. En el caso alemán, el descenso ha sido de 6,1 puntos porcentuales entre 2005 y 2025.
Otros países europeos también han logrado mejorar sus cifras durante estos años. Italia aumentó casi cuatro puntos el peso de la vivienda en propiedad, mientras Países Bajos, Croacia, Hungría y Francia también registraron avances. En total, ocho países de la Unión Europea mejoraron sus datos en este periodo frente al deterioro registrado en España. Las críticas al modelo regulatorio impulsado por el Gobierno se centran especialmente en la intervención del mercado y en la inseguridad jurídica percibida por parte de propietarios e inversores.
Polonia, el ejemplo contrario
Hay países como Polonia que tienen una tendencia a hacer bien las cosas, al contrario de otros países europeos que van claramente en contra de sus ciudadanos. Así, se ha convertido en uno de los grandes ejemplos europeos de expansión de la vivienda en propiedad durante las últimas dos décadas. Según los datos de Eurostat, el país ha pasado de tener una elevada dependencia del alquiler a consolidar un modelo claramente orientado a la propiedad.
Actualmente, el 87,2% de los hogares polacos reside en una vivienda propia, una de las cifras más altas de toda la Unión Europea. El crecimiento ha sido especialmente intenso desde 2007, con un aumento de casi 25 puntos porcentuales, pasando de un 40 a un 87,2%. Los países del este de Europa siguen liderando ampliamente la vivienda en propiedad dentro de la Unión Europea. Eslovaquia encabeza la clasificación con un 93,8% de hogares propietarios, seguida de Rumanía con un 93,2%, Hungría con un 89,8% y Polonia con un 87,2%.


