Razona que el empeoramiento de la salud mental se debe a factores como «la ausencia de Dios, el feminismo o la soledad« en una entrevista reciente
El divulgador Rafapal ha abordado la encrucijada del tema de la salud mental en una entrevista realizada por el expolítico Ernesto Ladrón de Guevara en el medio ‘La tribuna del País Vasco’, a raíz de su nuevo libro: ‘Fuera de sí, respuestas a la epidemia de salud mental’. A pesar de su vocación en temas geopolíticos, Rafael Palacios da rienda suelta a una de sus pasiones, la psicología, incluso llegó a empezar la carrera antes de cursar periodismo. Y no da puntada sin hilo, realizando una radiografía amplia del tema de la salud mental y de la proliferación de ‘locos en estos tiempos’, «están desconectados de la realidad» en consonancia con la pérdida de valores, la ausencia de Dios, el feminismo, la perversión de la cultura y los intereses de la industria farmacéutica. Rafapal dando en la clave en el tema de la mente.
En la entrevista, el periodista comienza explicando cómo en sus viajes a lo largo del mundo, siempre vio trastornos mentales, pero no en el grado en el que se da ahora. «He estado con comunidades indígenas o premodernas en Centroamérica, Caribe, África y Asia y he visto locos, entendido como personas que han perdido contacto con la realidad. Es una desconexión del alma/espíritu«, asegura, antes de lanzar el primer dardo. «El problema es que la ciencia oficial es incapaz de ver el origen del trastorno e incluso aseguran que es algo genético o biológico. O sea, no creen en el espíritu pero creen que una persona ha nacido esquizofrénica».
El sistema sanitario es uno de las estructuras, según él, que crea las enfermedades mentales mediante el siguiente planteamiento: «Los laboratorios detectan primero el proceso químico de un proceso mental, como puede ser la timidez o la concentración y una vez que se tiene la pastilla, se tipifica la enfermedad mental«, explica. Aquí entra en juego cómo el sistema favorece cualquier patología. «Se llama enfermedad a lo que es un trauma generado en la sociedad por la cultura de masas y las políticas para tener sometida a la población«. Así, Rafapal acaba por cerrar el círculo del proceso: el diagnóstico. «La locura final es la pretensión de que una persona ha nacido así. Ya es bipolar, obsesivo compulsivo… se les condena para toda la vida«.
La clave del espíritu
En la entrevista, entra en juego la fundamental parte espiritual, una de las patas que hacen que el banco se mantenga firme. «Nuestra cultura entendía por locura una enfermedad del alma/espíritu, entendiendo como tal una desconexión de su ser. Evidentemente existen trastornos de la conducta y mentales. El problema es que la ciencia, al no considerar la existencia del alma y del espíritu, es incapaz de ver el origen del trastorno y lo considera algo biológico o genético». Y pone como ejemplo la enfermedad de la esquizofrenia. «Lo que los neurólogos y psiquiatras creen estar viendo en el cerebro es la consecuencia y no la causa«, explicó. «El trauma vivido hace que ese ser evite una zona del cerebro donde se reside el trauma y por eso se reconfigura. Es la consecuencia, no la causa«.
Eso sí, la industria farmacéutica, en la que todavía muchos confían sin titubeos, solo da anestesias contra estos problemas. «Lo que hacen es dormir determinados aspectos de la personalidad y eso puede conducir a la ansiedad o el estrés. Nuestro cerebro es muy sutil y cualquier variación puede tener un coste muy alto«. Por último, señala con acierto algunas de los motivos por los que la sociedad ha ‘enloquecido’. «El primero es la ausencia de amor, la imposibilidad de tener pareja y formar una familia, es decir, la soledad«, asume. No obstante, hay más. «El feminismo, la ausencia de Dios en nuestras vidas. Es más la guerra de sexos, no podría haberse dado sin sacar a Dios y la religión de nuestras vidas, que es la solución para el 90% de los trastornos mentales«.


